
"Nosotras no nos llevábamos, somos vecinas y buen tiempo no nos hablábamos"
-comenzó diciendo una de las dos hermanas que muy contentas subieron de la mano a dar su testimonio al final de un concierto y prédica que dio Pepe Enciso en la Parroquia Beata Madre Encarnacion Rosal, del municipio de San Miguel Petapa, Guatemala.Aquel día de diciembre hubo muchos testimonios de sanación física y liberación, pero este impactó mucho, tal vez porque ambas vecinas eran conocidas en aquel barrio de Guatemala.
- Fue tan maravillosa la presencia de Dios en la oración que cuando terminó todo, en el momento de darnos la paz nos miramos y nos reconciliamos dándonos un fuerte abrazo de amigas. -Comentó sonriente una de ellas.
- Hace tiempo que no nos hablábamos porque nos habíamos peleado, pero hoy el Señor nos ha amistado y somos amigas nuevamente -dijo su compañera provocando los aplausos y algarabía del público que alababa a Dios por sus obras.


















